martes, junio 16, 2009

Alegría en Avellaneda: los jugadores de Racing reciben sus plasmas y Caruso Lombardi a su hijo

Néstor Kirchner, contra cualquier pronóstico imaginable, cumplió esta mañana con su palabra al presentarse en el entrenamiento de Racing -cual Papá Noel del tercer mundo- para hacer entrega de los cuatro (sí, cuatro) plasmas prometidos al plantel por la victoria de ayer sobre Boca.
¡Jo-jo-jo! Néstor Kirchner ingresa en la cancha con los plasmas, comprobando en carne propia que los tentáculos de la inflación imaginaria llegan hasta la motivación de los partidos.

Los jugadores, aunque agradecieron al presidente por su generosidad, redoblaron la apuesta y exigieron al ex presidente 500.000 dólares en billetes de 10 sin marcar antes del jueves a las 14 horas; de no cumplirse sus exigencias harán todo lo posible por volver a la promoción, e incluso, de jugar realmente mal, al descenso directo. Además del pedido en efectivo, sorprendió la exigencia de Claudio Yacob, quien dejó en claro que no aceptará el dinero pero sí, en cambio, la embajada argentina en París. Néstor Kirchner se mostró confiado en que no habría ningún tipo de problema a la hora de cumplir con las exigencias del plantel, ni las del Sr. Yacob.

Los jugadores de Racing, conmovidos por la generosidad de Jerjes, minutos antes de lanzar la contraoferta.

Sin embargo, la motivación que recibió el técnico de Racing por parte del ex presidente fue de otra índole. Mientras el plantel recibía sus preciados plasmas, Néstor Kirchner premió Caruso Lombardi obsequiándole un papel, en el cual estaba anotada la dirección del hangar donde la SIDE mantuvo secuestrado al hijo menor del director técnico hasta la finalización del partido. Tal cual se había pactado, su hijo fue liberado luego de la resonante victoria del domingo. Aunque Caruso afirmó sentirse aliviado, reconoció que todo esto no termina acá, ya que el resto de su familia sería liberada una vez que Racing gane el campeonato y la Copa Libertadores.

Caruso Lombardi pregunta a Néstor Kirchner si no conoce a alguien que le acelere un poco el papeleo para adoptar una nueva familia.